La baja calidad del empleo impulsa la búsqueda de trabajo entre 1,4 millones de ocupados y sólo el 18,26% de los contratos firmados en enero fueron indefinidos a jornada completa
El paro arranca en enero de 2026 con cifras al alza. El desempleo registrado aumentó en 30.392 personas durante el pasado mes, alcanzando un total de 2.439.062 desempleados, especialmente en el noroeste del país, mientras que las islas mostraron un mejor comportamiento.
Sin embargo, el dato más preocupante es el incremento de los demandantes de empleo, que han crecido en casi 80.000 personas hasta situarse en 4.380.992, lo que supone casi 2 millones más que el total de parados.
Millón y medio de ocupados buscan mejorar su empleo
“De esos, cerca de 1,4 millones están ocupados. Esto nos habla de la calidad, mala, del empleo. No solo sube el paro, sino que quienes trabajan desean mejorar. Es fruto del aumento de las jornadas parciales, principalmente. La mayoría de ellas, no deseadas. Una persona que no puede vivir con un tercio de sueldo o con medio sueldo, obviamente seguirá buscando trabajo”, denuncia Joaquín Pérez, secretario general de USO.
Esta situación refleja la precariedad del mercado laboral español, donde la parcialidad involuntaria sigue siendo una de las principales causas de insatisfacción entre los trabajadores.
La contratación indefinida a tiempo completo cae al 18,26%
La tendencia hacia la parcialidad se mantiene al alza debido al tipo de contratación que predomina en el mercado. Durante enero, la firma de contratos cayó tanto con respecto a diciembre como a enero de 2025. De los cerca de 1,2 millones de contratos registrados el mes pasado, solo el 18,26% fueron indefinidos a jornada completa.
La estructura de la contratación sigue mostrando desequilibrios históricos. Mientras la contratación temporal se reparte de forma pareja entre hombres y mujeres, los hombres se benefician de casi el 60% de los contratos indefinidos, evidenciando una brecha de género persistente en el acceso al empleo de calidad.
USO reclama una reforma laboral de Estado contra la precariedad
“En los últimos meses, hemos visto cómo caen en el Congreso la jornada laboral, la subida del SMI, la revalorización de las pensiones… lecturas sobre su uso político puede haber muchas, pero la realidad es que los problemas reales de la ciudadanía no cuentan. El Congreso es un lugar inhóspito para las políticas laborales, ni siquiera se considera la posibilidad de pactar una reforma laboral de Estado, con el apoyo de amplias mayorías, que luche de verdad contra la temporalidad, la parcialidad y la rotación”, pide Pérez.
El secretario general de USO lamenta que “tras conocer la semana pasada que por primera vez en casi dos décadas teníamos un paro de un solo dígito, terminemos el mes creciendo de nuevo. Los datos macroeconómicos avalan la mejoría española, pero el sentir en la calle es otro. No solo es tener trabajo, es tener un salario que permita vivir de tu propio trabajo. Y entre sueldos parciales y subida de precios básicos, ese deseo cada vez está más lejos para muchos”.
























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